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sábado, 6 de septiembre de 2014

Manuel Parra Celaya entrevistado por elmunicipio.es (I parte)


“Parece que exista una tácita consigna de silencio sobre la figura histórica de José Antonio Primo de Rivera… Ya sabemos que lo que no sale en los medios de difusión es que no existe, y esta es la táctica para conseguir que se desconozca al personaje y que, cuando se mencionan sus ideas o su obra, una deformación sistemática sea la constante” Manuel Parra Celaya
Manuel Parra Celaya, es un español catalán nacido en Barcelona en 1949. Es Doctor en Pedagogía, ha dedicado su vida profesional a la docencia. Estuvo afiliado a “Organización Juvenil Española” (OJE) a los “Círculos José Antonio” al “Circulo Cultural Hispánico” al “Frente de Juventudes” (FJ)… y este mismo año (2014) fue en la candidatura al parlamento europeo presentada por Falange Española de las JONS (FE-JONS) en el puesto nº3 como candidato independiente. Tiene publicaciones como “Juventudes de vida española” “¿Qué es el nacional – sindicalismo?” “La Falange y la generación del 98” “José Antonio y Eugenio D´Ors” que recomendamos desde elmunicipio.es por su importancia para profundizar en el conocimiento del pensamiento joseantoniano  y de la Falange. Esto es lo que Manuel Parra contesto a nuestras preguntas:
1.-elmunicipio.es - ¿Se puede ser hoy seguidor del pensamiento de José Antonio Primo de Rivera sin ser tachado de fascista, ultraderechista, franquista, totalitario, antidemocrático o cosas parecidas que solo demuestran la ignorancia de quienes así califican a los joseantonianos o la maldad de los enemigos ideológicos y políticos que por diversas causas tiene todo lo relacionado con las verdaderas ideas falangistas?
Manuel Parra.- Todo depende del interlocutor. Para un inculto o un fanático (a veces, suelen ir unidos), el nombre de José Antonio va inexorablemente relacionado a todos los epítetos que han devenido en peyorativos y cuya sola pronunciación suele erizar el vello a un ciudadano normal. Para una persona medianamente culta, desprovista de fanatismos y sectarismos, no solamente es posible, sino que constituye un deber casi moral hablar de él para los que nos consideramos seguidores del pensamiento joseantoniano.
Cuando la otra persona tiene una mente abierta y está dotado de la virtud de la generosidad y de la capacidad de diálogo en alegre y civil compañía, que decía Eugenio D’Ors, todo es posible. Ya quisiéramos muchos que todos los españoles fueran capaces de contrastar sus ideas sin prejuicios, sin agresividad, con comprensión del otro.
Pero la pregunta encierra una doble intención: se trata de rebatir que José Antonio fue todas esas cosas, que hoy resultan tan detestables por la propaganda del Sistema para desacreditar todo lo que se opone al Pensamiento Único. Me remito en este punto al magnífico –y polémico- libro de Jaime Suárez, “El legado de José Antonio”, donde desmenuza todas y cada una de esas acusaciones. Me limito ahora a decir que José Antonio fue hijo de su tiempo, de su circunstancia histórica, como nosotros lo somos de la nuestra. ¿Se pudo, por ejemplo, sustraer a la influencia del pensamiento de Marx, a la experiencia política de Mussolini o al uso de fórmulas que eran comunes y compartidas, no se olvide, por la derecha y por la izquierda? Y, sin embargo, fue más allá de ellas, ¿Nos podemos sustraer nosotros, por ejemplo, de la crítica social de Bauman o de lostercerismos inaugurados por el laborismo inglés?
Por eso, muchos seguimos reclamando la necesidad de distinguir –como dice Miguel Argaya en su libro “Entre lo espontáneo y lo difícil”- entre lo superficial, lo contingente, lo permanente y lo esencial, buscar las constantes y, partiendo de las conclusiones del último José Antonio, desarrollar y crear, nunca con afán de imitación, sino deadivinación, que es lo que él mismo aconsejó con respecto a nuestros clásicos. Y, hoy, José Antonio, es nuestro clásico por excelencia.
2.- elmunicipio.es – ¿Por qué hay tanta ignorancia sobre José Antonio Primo de Rivera y por qué tanta gente interesada en tergiversar, ocultar y atacar sus ideas, su vida y su obra política, Falange Española y la posterior FE de las JONS?
Manuel Parra.- Parece que exista una tácita consigna de silencio sobre la figura histórica de José Antonio Primo de Rivera… Ya sabemos que lo que no sale en los medios de difusión es que no existe, y esta es la táctica para conseguir que se desconozca al personaje y que, cuando se mencionan sus ideas o su obra, una  deformación sistemática sea la constante. Serían interminables las anécdotas que prueban la existencia de esta censura democrática, mucho más sutil y feroz que la que se encargaba de tapar las desnudeces de las señoras en la posguerra…Esta censura obedece a esquemas científicamente trazados por una ingeniería social.
Creo que  se debe al temor de que pueda existir, propagarse y llegar a tener ciertos éxitos una alternativa ideológica y política al Sistema vigente; ni la izquierda ni la derecha de este Sistema pueden aceptar, ni siquiera en teoría, la idea de que lo joseantoniano  pueda atraer e ilusionar jóvenes. Discrepo en que los interesados en el silencio sean tanta gente; lo que pasa es que controlan  muchos hilos de poder fáctico.
3.-elmunicipio.es -  Ud. estuvo en el “Frente de Juventudes”, por el pasaron cientos de miles de jóvenes españoles, la mayoría vibraron con las ideas de José Antonio Primo de Rivera y se identificaron orgullosamente con la simbología de la Falange que él fundó y mando como Jefe Nacional. ¿No se daban cuenta que el Movimiento Nacional  franquista usurpaba las ideas y los símbolos de aquel, mientras construía un régimen muy alejado de los objetivos falangistas auténticos en donde se afianzaba el capitalismo y se sentaban las bases para restaurar la monarquía borbónica en España?
Manuel Parra.- Efectivamente, pertenecí al Frente de Juventudes, concretamente a una de sus organizaciones de afiliación voluntaria, la Organización Juvenil Española, nacida en 1960 de la mano del Delegado Nacional Jesús López-Cancio (la organización precursora fueron las Falanges Juveniles de Franco, que existieron desde 1942 hasta 1959). Se ha afirmado que, dentro de las entidades que englobaba la F.E.T. y de las J.O.N.S. (luego llamada a secas Movimiento Nacional) fue el Frente de Juventudes el que recogió y mantuvo la esencia de lo joseantoniano, y es cierto.
Me remito a mi tesis doctoral “La pedagogía del Frente de Juventudes. 1940-1977”, publicada con el título de “Juventudes de vida española”, donde se estudian los ingredientes ideológicos, los medios educativos, etc. de lo que se llamó pomposamentela obra predilecta del Régimen, sin que ese Régimen demostrara nunca su predilección por esa institución.
Dentro del componente ideológico –convertido en contenido educativo- lo predominante fue José Antonio y su mensaje; en la etapa de 1940 a 1959 (que yo no viví directamente, por mi edad, como afiliado, pero de la que existen suficientes textos y testimonios), se hizo hincapié en los aspectos doctrinales estrictamente políticos y socio-económicos, en un intento esperanzado de su cumplimiento a través de un Estado que originariamente se había autotitulado nacionalsindicalista; la evidencia de que ese título no se correspondía con la realidad llevó a muchos afiliados de las FF JJ de F a situaciones frustrantes, desengaños y alejamientos. En la etapa que empezó en 1960, además de una necesaria actualización, se procuró una pedagogía más realista de lo joseantoniano: sin olvidar los planteamientos doctrinales, estos fueron considerados con la cautela que imponía la distancia histórica y las nuevas y cambiantes circunstancias nacionales e internacionales, y se llevó a cabo una profundización en lo humano, en el estilo, esto es, en la forma de serfalangista; se procuró así una interiorización de lo esencial en José Antonio, más que una repetición de consignas. He de confesar que, mirándolo desde mi perspectiva actual, el enfoque de López-Cancio  y su equipo fue afortunado y no producto de una traición, como pude llegar a opinar a los 16 o 17 años.
Por otra parte, es evidente que muchos de los afiliados a las FF JJ de F (véanse los libros“Radiografía de un fraude”, de José Luis Alcocer y “Montañas Nevadas”, de A. Alcoba, por ejemplo) sí advirtieron que la teoría enseñada iba por un camino y la práctica diaria del Régimen por otro; de ahí la contestación azul, que salió preferentemente de las filas del Frente de Juventudes. En mi época, la evidencia de esta contradicción era completa, y los afiliados mayores de la O.J.E. fundacional –especialmente los Militantes Juveniles, con vocación política expresa, engrosamos los grupos clandestinos falangistas (F.E.S., J.F., etc.); esa afiliación extra-legal estaba a la orden del día, así como la participación en asonadas con el leit motiv de “Falange sí, Movimiento no”, y otras lindezas.
Hay que reconocer que gracias al Frente de Juventudes, creado por el Régimen de Franco sin seguir exactamente la intención de Sotomayor, el inspirador de la idea, muchos jóvenes conocieron a José Antonio y algunos profundizamos en él. En mi tesis doctoral afirmé que el Frente de Juventudes fue una contradicción dentro de otra contradicción mayor, que era el propio Régimen, y creo que mis palabras –que extrañaron a algunos miembros del tribunal de doctorado- estaban justificadas.
Además, se debe al Frente de Juventudes que miles de jóvenes españoles –afiliados o simplemente encuadrados, en su estructura legal y participantes en sus actividades fueran educados en valores como la convivencia, el patriotismo, el trabajo en equipo, la religiosidad y el servicio, lo que justifica sobradamente la existencia de la institución. Personalmente, estoy orgulloso de mi afiliación de juventud y agradecido.
4.-elmunicipio.es -  Ud. es un buen catalán y lo es siendo un buen español. ¿Cómo vivencia el día a día en su barrio, en su municipio catalán, la ruptura, si es que la hay, desgarradora con la identidad española instalada en el corazón y en las mentes de los españoles que viven allí?
Manuel Parra.- En Cataluña se ha producido, efectivamente, una ruptura en muchos ámbitos: familiares, de vecindad, de amistad…, pero, a Dios gracias, aún no ha tenido un carácter global en su sociedad, por lo menos en los núcleos urbanos; no se crea que estamos viviendo un ambiente de barricada… Yo siempre digo que el llamado problema catalán forma parte del gran problema de España: la incapacidad de convivencia estable que sufrimos los españoles desde hace unos doscientos años y que los sucesivos regímenes han sido incapaces de solucionar, aunque se paliara en determinadas épocas; España como permanente borrador inseguro, al decir de José Antonio…
Ha faltado, en toda España, una pedagogía nacional; acaso sea una consecuencia más del particularismo que achacaba Ortega a nuestra sociedad como un mal endémico. ¿Cuántos españoles, hoy en día, no tendrían inconveniente en aceptar las tesis de los separatistas y votar que se vayan de una vez? Me temo que una gran parte del pueblo español no tendría problema en formar en las filas de los separadores… En este aspecto, Cataluña sigue la tónica general: cerrilidad de unos cuantos, indiferencia de muchos, españolidad (que no españolismo de baratillo) en unos cuantos. Los residentes en Cataluña llevan sufriendo una presión educativa y propagandística desde hace más de 30 años, ante la indiferencia o la complicidad del Estado y de los gobiernos españoles, que han hecho dejación de sus funciones.
5.-elmunicipio.es -  La ignorancia y la maldad de la que hablábamos en la primera pregunta sitúa a José Antonio Primo de Rivera en una  posición centralista, contrario al reconocimiento de las diferencias de las regiones y de los pueblos de España. Por favor, Don Manuel ¿Nos podría decir con claridad lo que José Antonio Primo de Rivera y FE de las JONS proponía sobre las autonomías políticas y administrativas, no solo de Cataluña sino de otras regiones españolas y su posición sobre la Unidad de España?
Manuel Parra.- Para responder a esta pregunta, hay que empezar por explicar el concepto de nación en José Antonio, que no adopta la acepción romántica sino la clásica; de ahí, su elogio del patriotismo inglés. De todas formas, algo añadiré al respecto en las preguntas 6, 10 y 12 de este cuestionario. De momento, intentaré responder de forma concreta, sin caer en la tentación de citar textos y sí su significación básica.
José Antonio parte de que toda construcción histórica no es producto de una homogeneidad natural o física (raza, lengua, usos y costumbres…) sino, a la manera orteguiana, de un proceso aglutinador por la existencia de un proyecto ilusionante. Por ello, es lógica, y necesaria si se me apura, esa heterogeneidad. España es varia y plural, pero lo que la justifica en la historia no es un mero pacto o contrato entre individuos o pueblos, sino una especia de sello de fundación, proveniente de precisamente de ese proyecto o tarea colectiva, sustentada en unos valores que forman su esencia, diferenciada de otros pueblos.
Si se asume ese proyecto –y si las minorías rectoras imprescindibles son capaces de transmitirlo, ilusionar con él y llevarlo a la práctica- se instala en las conciencias la idea deunidad, compatible con cualquier forma de estructuración administrativa descentralizadora. Claro que existen diferencias entre los diversos pueblos que componen históricamente España; claro que se hablan distintos idiomas; claro que existen usos, costumbres y aun caracteres diferentes… Pero eso no debe ser obstáculo, sino un enriquecimiento de la unidad global.
El problema de fondo no es, pues, las formas de autonomía que se adopten (municipal, comarcal, regional) sino que la conciencia de unidad esté arraigada en sus habitantes. El problema actual no es que se haya diseñado un Estado de las autonomías, sino que este se ha entregado, precisamente, a las ideologías nacionalistas y a las tendencias localistas, propensas a la insolidaridad y al separatismo, al faltar esa conciencia de unidad y ese proyecto, con el que tampoco han atinado las presuntas minorías rectoras de la nación española.
José Antonio reconoce sobradamente las diferencias entre las regiones y pueblos de España y es, precisamente, Cataluña donde pone el acento de su simpatía y amor. Esto lo llegó a reconocer el propio Jordi Pujol; creo que sus palabras fueron: José Antonio fue el único que entendió a Cataluña.
6.- elmunicipio.es – ¿Es compatible la idea de España como “Unidad de destino en lo Universal” y la de Europa como “Unidad de destino en lo Universal” para un seguidor del pensamiento joseantoniano?
Manuel Parra.- El sentido de patria en José Antonio es dinámico. Su formación jurídica le lleva a formular la siguiente ecuación: el Derecho transforma a los individuos en personas; la Historia, a los pueblos en patrias.
En un momento determinado del devenir histórico, los diferentes pueblos y reinos que conformaban aquella España perdida del período visigodo llevan a cabo una integración para una tarea común; tienen tras sí unas herencias comunes y, por delante, un proyecto ilusionante; además, ya se ven insuficientes, por sí mismos, para hacer frente a los nuevos tiempos. La Monarquía de los Reyes Católicos inaugura un destino, una unidad para ello, entre los demás reinos de Europa – lo universal-, que están buscando también su unidad para un proyecto distinto. Ha empezado la Europa de los Estados.
En el momento actual, las diferentes Estados-nación que conforman Europa se han notado también insuficientes para llevar a cabo por sí mismos los retos que plantean los nuevos tiempos, en los que imperan problemas mundializados, con nuevas tecnologías y medios de transporte. También en este caso existe una herencia común (Grecia, Roma., Cristianismo, Germanismo, Ilustración…). Se trata de resucitar –mejor reinventar- la conciencia colectiva de que Europa es una unidad, proceso que se ha intentado muchas veces (Imperio Romano, Imperio Carolingio, Sacro Imperio Romano-germánico, Monarquía Católica…); no es nada ajeno a nuestro propio ser.
Por otra parte, España siempre tuvo esa vocación universal y europea; su fundaciónestuvo siempre en función de la europeidad: la asunción del Renacimiento, la política matrimonial de los Reyes Católicos, la defensa de la fe católica… No estamos creando nada artificioso si decimos que siempre hemos formado parte de una unidad histórica y cultural llamada Europa, y que podemos colaborar para que, algún día, se constituya en unidad política, que tendrá también un destino o tarea entre otras construcciones históricas similares.
Otra cosa es que nos gusten o no los derroteros de la actual Unión Europea. Estamos ante un problema de búsqueda de mejores formas de Régimen y de Sistema, pero este también es nuestro problema con nuestra España; si a esta la amamos porque no nos gusta, lo mismo podemos decir de la Europa actual: amamos a Europa porque no nos gusta. Si repasamos el “Cuaderno de notas de un estudiante europeo”, que escribió José Antonio en la cárcel de Alicante, nos encontraremos con una plena propuesta europea en este sentido.
7.- elmunicipio.es – ¿Cuáles son las características de lo hispano, de lo español, que son inmutables y permanentes en su historia y configuran el modo de ser español, hispano, presente y futuro?
Manuel Parra.- Enlazando con la respuesta anterior, esa compatibilidad que he afirmado entre europeidad y españolidad (no simples españolismo y europeísmo) significa que, del mismo modo que podemos ser vascos, castellanos o catalanes… y ser españoles, y que cada una de esas adscripciones encierra un enfoque, una manera concreta de ser y sentirse español, en el futuro al que aspiro, el ser francés, alemán, italiano, español… se constituirá en una perspectiva de ser europeo. Por lo tanto, lo hispano, lo español, seguirá teniendo unos rasgos esenciales. ¿Cuáles son estos? Me identifico con lo que exponen al respecto, no solo José Antonio, sino otros autores que se han sumergido en el tema; por ejemplo, Julián Marías, para el que las notas distintivas de lo español son: el sentido cristiano; la consideración del otro –aun del enemigo- como persona; la vida como misión; la negación del utilitarismo; la afirmación de lo interpersonal frente al gregarismo; la no aceptación de la justificación por el éxito… Para Pedro Laín Entralgo, lo español se distingue por el sentido católico de la existencia; el respeto  a la dignidad y la libertad de la persona y la atención al problema de la justicia social; Joaquín Ruiz Jiménez, por su parte, señala el sentido realista, compatible con lo idealista y lo axiológico, y la capacidad de creación en las tareas colectivas… José Antonio menciona un estilo español, esto es, una interpretación española del hombre y del mundo, presidida por un sentido trascendente.
Añadiré de mi cosecha algo que va encerrado en la pregunta: lo español no se explica por sí solo sino va sublimado en lo hispano; España creó una civilización mestiza y se justifica históricamente por ello: ¿qué mejor aportación ideológica puede dar España a la Europa Unida del futuro que su concepto de todos los hombres somos esencialmente iguales, que no cabe el orgullo de raza o de pueblo en nuestra perspectiva? ¿Y qué mejor aportación práctica, geopolítica, que ser el puente natural entre continentes o entre dos Comunidades Supranacionales del futuro: la Patria Europea y la Unión de Estados Iberoamericanos? Ya sé que, por hoy por hoy, estamos navegando en los mares de la utopía, pero si no se toman como referencia unos horizontes, nunca se llega al destino…
8.-elmunicipio.es -  ¿Por qué hay tanto miedo o digamos tanta dificultad entre los seguidores de José Antonio para desarrollar sus ideas con nuevas propuestas más acordes con los nuevos tiempos y las nuevas circunstancias de los hombres y de la sociedad actual? ¿Podemos los falangistas influir o ser escuchados solo repitiendo lo que dijo José Antonio Primo de Rivera hace ya casi 80 años?
Manuel Parra.- Empezaré por la segunda parte de la pregunta: rotundamente, no. Vendría a ser –en un paralelismo histórico- como si José Antonio se hubiera limitado a repetir lo que habían dicho, ochenta años antes, O´Donnell, Narváez, Prim, Jaime Balmes, Donoso Cortés… o cualquier español preocupado por el problema de España. En el mejor de lo casos, limitarse a repetir es una tarea de investigación histórica o un ejercicio de nostalgia; en el peor, puede ser una traición a su proyecto.
Lo primero, la investigación, en imprescindible; lo segundo, la nostalgia, por muy legítima que sea, condena a la esterilidad política; lo tercero…
Paso a la primera parte de la pregunta: ¿miedo?, ¿dificultad? Las dos cosas. Existe un cierto temor reverencial a enmendarle la plana a José Antonio, sin darnos cuenta de que él mismo desarrolla, agrega, evoluciona elementos en su pensamiento con el corto paso del tiempo del que dispuso; la dificultad estriba en acertar, pero él también se equivocó, como todos los seres humanos, y tenemos derecho también a errar. Lo que no puede ser es quedar convertidos en unas vestales, con voto de virginidad política, manteniendo un fuego sagrado que no sirva para calentar a los españoles…
Ha habido numerosos exégetas de José Antonio, pero pocos se han atrevido a desarrollar y crear a partir de su pensamiento; como causas, podemos aducir la mitificación, la falta de reflexión profunda sobre su ideología, reducida a cuatro tópicos, y, especialmente, la estupidez de lo que, humorísticamente, se ha venido en llamar falangistómetro, calibrador de ortodoxias y de heterodoxias, y que tanto daño ha hecho al falangismo y a los falangistas.
9.-elmunicipio.es -  En uno de sus artículos de reciente publicación termina UD. diciendo “Si lamento haberme jubilado ya es por no poder seguir intercalando, en mis clases de Lengua y Literatura, breves y jugosas alusiones contextuales a la hombría de un Miguel Hernández, al valor de un Blas de Lezo, a las hazañas de los Conquistadores o a las dotes de estadista de un Juan Prim”. Don Manuel, imagínese que los lectores de elmunicipio.es somos  sus alumnos ¿Qué nos puede decir de Miguel Hernández, de Blas de Lezo, de los Conquistadores españoles, de Juan Prim y de Eugenio D’Ors, de los Reyes Católicos, de Don Quijote y Sancho Panza, de la Celestina, de Salvador Dalí, de Antonio Gaudí o del Cristo de Lepanto custodiado y venerado en la Catedral de Barcelona?
Manuel Parra.- Evidentemente, no se puede impartir un curso en estas breves respuestas del atrayente panorama del pensamiento, la filosofía, la literatura o el arte españoles; algo de eso intenta Plataforma 2003,  de una manera seria y casi exhaustiva, con sus cursos on line, y a los que animo a sumarse a los lectores de elmunicipio.es
Es cierto que a veces añoro el aula, el contacto con alumnos, la interrelación con quienes son más jóvenes que yo, pero sin afán por mi parte de dogmatismo, de infalibilidad, de preponderancia, porque –aunque suene a tópico- sigo aprendiendo cada día…
Soy un enamorado de toda la cultura, la tradición, la historia… de España; de la de Europa, y la de la humanidad, porque, como decía aquella antigua consigna de Campamentos: Que nada humano te sea extraño. Mis naturales limitaciones me impiden abarcar todo lo que yo quisiera. Pero recalco la palabra toda: somos herederos de lo bueno, de lo malo, lo regular, lo erróneo, lo acertado, de las aproximaciones y de los hallazgos, sin que, en modo alguno, un partidismo sectario pueda ponernos barreras. Yo hermano, por ejemplo, a Manuel y a Antonio Machado; a Miguel Hernández y a Pemán; a Gabriel Celaya y Blas de Otero a García Serrano… destaco la personalidad impresionante del general Prim ¡aunque fuera masón! Me gusta hacer referencia a aquellos personajes y hechos de nuestra historia que se acostumbran a silenciar en las clases de Historia…Y, por supuesto, destaco los aspectos españolísimos de mi Cataluña, a sus gentes (Pla, Dalí, Gaudí…) y sus hechos (como la decisiva participación de Luis de Requesens en Lepanto, junto a un jovencísimo e inexperto Juan de Austria).
En pocas palabras, me gusta nadar contra corriente y ser un pequeño instrumento de unidad entre los españoles, piensen como piensen. Laín Entralgo clasificaba a los hombres en pontificales (los que tienden puentes) y hereticales (los que condenan a los otros como herejes); me apunto a los primeros, y en esto creo que también sigo a José Antonio, formulador de una síntesis de las dos Españas, que aún no ha podido ser, y hago honor a mi formación en el Frente de Juventudes.
10.- elmunicipio.es – ¿Es Ud. nacionalista español?  ¿Fue José Antonio Primo de Rivera nacionalista? ¿Qué opina Ud. sobre los nacionalistas locales existentes hoy en España? ¿Conseguirán sus objetivos finales? ¿Qué se puede hacer para frenar a los que quieren trocear o romper la Nación española?
Manuel Parra.- De todo lo anterior, se puede desprender que no. Es más, creo que España no cuenta entre sus rasgos definitorios con el del nacionalismo; al contrario, fuimos universalistas; la palabra Imperio –históricamente hablando- no sugiere conquistas territoriales (que fueron debatidas por nuestros teólogos, filósofos, juristas y reyes), sino abrirse al mundo e influir con nuestros valores espirituales. El nacionalismo español fue un producto típico del siglo XIX… y así nos fue.
José Antonio rechaza expresamente el nacionalismo, al que califica como egoísmo de los pueblos y llega a decir que ser nacionalista es una sandez; me remito a dos textos suyos al respecto, de entre los muchos que se pueden espigar de las Obras Completas: el magistral La gaita y la lira, de enero del 34, y el ya mencionado Cuaderno de notas de un estudiante europeo, presumiblemente de septiembre del 36.
Los nacionalismos localistas, por otra parte, son un producto de la falta de vertebración y del particularismo aplicado a lo territorial; en ellos confluyen aspectos sentimentales, conceptos políticos (ambos derivados del Romanticismo) e intereses económicos. Lo erróneo, también dice el Fundador, es oponer un sentimiento, en este caso, español, a otro sentimiento, es decir, localista, porque siempre tendrá más fuerza el que invoque lo más próximo, lo más inmediato. Al contrario, hay que superar los nacionalismos locales por elevación, es decir, con la propuesta de un proyecto español unitario que sea capaz de englobar los legítimos sentimientos de apego al terruño.
Pero eso no quiere decir que se lleve a cabo una política timorata, de concesiones, claudicaciones y silencios, como la que han seguido todos los gobiernos del actual Régimen, tanto de derecha como de izquierda. Decía Eugenio D’Ors que ni secar fuentes ni dejarse arrastrar por los torrentes.
En cuanto al cumplimiento de los objetivos nacionalistas hoy, no soy profeta, pero espero y deseo que se imponga la cordura (en catalán, el seny) frente a la locura (rauxa); quizás la salida inmediata –si hay valor para buscarla por parte de los teóricos guardadores de la Constitución- sea traumática; luego vendría un inevitable período de conllevancia (Ortega), pero hay que aspirar a que, en el futuro, se sienten las bases de una convivencia armónica entre todos los españoles; para esta aspiración –añado- confío poco en el actual Régimen.
elmunicipio.es Solo tiene palabras de agradecimiento para Manuel Parra Celaya, no solamente por la disponibilidad mostrada ante esta entrevista, sino por todo lo que nos enseña, por su gran entusiasmo en la defensa de José Antonio Primo de Rivera y su pensamiento. En la II parte, que publicaremos próximamente, deja constancia –igual que en esta- de su rico saber y de su refinada pedagogía al comunicar.
“Existe un cierto temor reverencial a enmendarle la plana a José Antonio, sin darnos cuenta de que él mismo desarrolla, agrega, evoluciona elementos en su pensamiento con el corto paso del tiempo del que dispuso; la dificultad estriba en acertar, pero él también se equivocó, como todos los seres humanos, y tenemos derecho también a errar. Lo que no puede ser es quedar convertidos en unas vestales, con voto de virginidad política, manteniendo un fuego sagrado que no sirva para calentar a los españoles…” Manuel Parra Celaya
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martes, 8 de julio de 2014

Raúl Tinajero: "La Iglesia no rechaza, sino que dialoga, comparte y ayuda"


Como un reto, con alegría y responsabilidad. Raúl Tinajero Ramírez ocupará en las próximas semanas la dirección del departamento de Juventud de la Conferencia Episcopal Española (CEE), un cargo que asegura ser una gozada para un sacerdote que desde sus inicios ha trabajado por y para los jóvenes. Subdelegado de Juventud en la Diócesis de Toledo desde 2003, y delegado desde 2005, es consciente de la situación crítica que jóvenes y adolescentes viven en una sociedad, reconoce, carente de valores, escondidos, y es ahí donde centrará su trabajo, en potenciar el apoyo a aquellos necesitados de espiritualidad y del mensaje del Evangelio. Defensor de una Iglesia que no rechaza, sino que acoge y ofrece un mensaje de esperanza, apuesta por los jóvenes como el verdadero y único motor, verdaderos protagonistas, del cambio en el mundo de hoy. En la línea del Papa Francisco, frente a un Mac, Raúl Tinajero abre su despacho a La Tribuna una mañana de julio bajo la lluvia.

Por dónde va el mensaje de la Iglesia y hacia dónde va la juventud,  ¿dónde está ese punto de comunión entre ambas realidades?

Es cierto que a veces podemos pensar que la Iglesia puede ir por un lado y la realidad por otro, y eso es un error. En estos momentos con el Papa Francisco la Iglesia no está ajena a la realidad en la que vivimos y trata de dar respuesta a la actualidad. La Iglesia nunca ha estado ajena a la realidad de los jóvenes y siempre ha tratado de dar respuestas a partir del Evangelio. Es lo que se ha pretendido siempre, unas veces más acertado que otras pero el fin siempre ha sido mostrar alegría a los jóvenes. La situación actual es difícil. Una situación particular en jóvenes y adolescentes con circunstancias, dificultades y problemas que afrontar y a veces no se les da el apoyo y la dedicación que se les debería dar, no por parte de la Iglesia, sino a nivel general.

La Iglesia lo que ha pretendido siempre es estar al lado de la realidad de los jóvenes y darles respuestas a sus situaciones concretas, aunque algunas están fuera del alcance de la Iglesia, como el desempleo. Apostamos no sólo por el futuro, también por el presente, debemos concienciarnos de esto. Hay que apostar por los jóvenes, por el presente y darles la voz que ellos tienen que tener y el lugar protagonista que deben ocupar.

Esta semana se presentaba en la CEE un nuevo catecismo enfocado a adolescentes con mensajes que han generado polémica en temas como el aborto o la homosexualidad. ¿Es esa la línea que quiere el Papa Francisco para esta ‘nueva’ etapa en la Iglesia?

Concretar que el catecismo está dentro de la iniciación cristiana, de la etapa pre-adolescente. Es, además, una continuidad de un primer catecismo con el que ya se trabaja en la mayoría de las parroquias. La Iglesia lo que va a pretender siempre partiendo del Evangelio y de su magisterio es mostrar esperanza, dar vida e iluminar a aquellos niños y pre-adolescentes que viven un momento muy concreto y hay que ayudarles a enfocar la vida desde esa perspectiva con esperanza, alegría, vida y amor.

A veces parece que la Iglesia habla de estos temas y sólo dice ‘no, no, no, no’, la Iglesia no dice ‘no’, dice sí a la vida, sí a la esperanza, sí a la vida, la Iglesia dice sí a tantas cosas buenas y positivas que construyen al hombre y a la sociedad, esa es la perspectiva. Evidentemente esto lleva unos compromisos y unas exigencias de vida, una responsabilidad y deberes que la Iglesia tiene el deber y la obligación de decir a aquellos que tratan de afrontar la vida desde Jesucristo. Esto en ciertos sectores, y no es nuevo, puede crear ciertas actitudes de rechazo, pero la Iglesia no va a cambiar el mensaje de esperanza, vida y amor que nos da el Evangelio.

¿Considera así que entrar en conflicto con estos temas es un hecho secundario?

Entrar en conflicto en estos problemas, pues bien... se puede hablar y comentar, en mi caso he tenido que atender muchas veces casos con jóvenes y hablas, por supuesto nunca vamos a rechazar a nadie, la Iglesia no va a dejar a nadie de lado, lo que nos dice el Papa Francisco con su línea de apertura y acogida a todos, pero evidentemente el Evangelio está ahí. En ningún momento hay actitud de rechazo, ni la ha habido ni la habrá, y más en las realidades como estos temas muy concretos que están muy metidos en la realidad, nosotros por supuesto no hay ningún rechazo, sino actitud de acogida, de diálogo y de compartir y ayudar.


Han sido cerca de 10 años trabajando con jóvenes y diferentes proyectos como las peregrinaciones a Guadalupe, a Urda, el musical Alma, actividades deportivas y encuentros, ¿cuál es el balance de esta década?

Siempre he dicho que en todas las actividades que hemos hecho en la delegación el balance ha sido positivo. No me canso de decir que habrá habido algunas con más o menos participación, pero siempre, y eso es lo que nos ha llenado, es que se ha visto que el espíritu del Señor estaba ahí, que se ha trabajado por amor al prójimo, a los jóvenes y que todo el trabajo realizado por los sacerdotes y los equipos que colaboran y ayudan a la delegación nunca en ningún momento nos hemos sentido frustrados, en esa actitud negativa. Siempre hemos trabajado desde lo positivo y la esperanza.

Han sido diez años muy positivos, de confianza absoluta en los jóvenes, que ese es el papel y la tarea de los que trabajamos con los jóvenes, confiar en ellos y hacerles ver que son protagonistas de todo lo que de alguna manera se proyectaba, no sólo pasivos, sino activos porque a través de ellos el mensaje que llevábamos lo asumían y al mismo tiempo lo transmitían. Los jóvenes deben ser los protagonistas del cambio en el mundo de hoy, como nos decía el Papa Francisco en Río de Janeiro. En esa línea vamos a seguir trabajando porque así nos lo está mostrando el Papa.

¿Cuál será su apuesta personal al frente del departamento de Juventud de la Conferencia Episcopal Española?

La acción por aquellos que más necesitan nuestra ayuda. No sólo la pobreza material, sino la espiritual. La línea en la que quiero seguir trabajando es esa, trabajar por aquellos que lo están pasando peor como puede ser la realidad de los adolescentes que se enfrentan a un momento conflictivo y dificultoso, que todos hemos tenido, pero que con la situación general que nos envuelve, ese conflicto y dificultades se multiplican, con unas características  muy propias y particulares que llevan consigo mucha confrontación interior. Si a eso le unes los agentes externos estamos viendo tantas y tantas dificultades en los jóvenes y adolescentes que no hay un proceso de madurez y ayuda para seguir adelante. Insistiré ahí, es fundamental para el crecimiento de la persona y para la sociedad.
Y los primeros retos que afrontar y grandes proyectos en el horizonte más cercano.


Hay una realidad fundamental que es la pastoral ordinaria, es decir, el día a día, la fundamental, la que el departamento de Juventud va a apoyar 100 por cien, algo que he intentado hacer estos años como delegado en nuestra Archidiócesis. En esa pastoral ordinaria nos jugamos muchísimo con los jóvenes. Vamos a seguir esa perspectiva, para mí hay dos palabras fundamentales que voy a intentar vivir desde el departamento: comunión y coordinación entre las distintas diócesis, plantear proyectos conjuntos y darle unidad. Buscar esa coordinación con la diversidad que existe en juventud en todas las diócesis.

Además, vamos a abrir campos de reflexión para ir viendo la actualidad en la que estamos y desde esa lectura ir dando respuestas concretas, ahí entra cómo llevar el mensaje del Evangelio a los jóvenes, que la Iglesia esté y camine con ellos, reflexionar sobre el encuentro de los jóvenes con el Señor y sobre todo el acompañamiento, que es una de las cuestiones fundamentales, cómo la Iglesia les acompaña en una vida de fe.

Teoría que en la práctica se pondrá en marcha de qué manera.

De un lado con las propias actividades de cada diócesis, que desde el departamento apoyaremos y animaremos, y luego actividades extraordinarias que empujarán y alentarán ese trabajo diario de las diócesis. Un ejemplo, el Encuentro Europeo de Jóvenes que coincidirá con el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa y que llevaremos a cabo en Ávila el próximo mes de agosto, del 5 al 9, ya se está trabajando en distintas realidades con diferentes comisiones. Asimismo en 2016 tenemos las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Cracovia, un encuentro en torno al Papa. También tenemos momentos más específicos como reuniones de los delegados de juventud y responsables de Pastoral Juvenil o el Consejo de Juventud que se reúne de manera trimestral para llevar a cabo ese trabajo de propuestas y coordinación.

Mi forma de trabajar es estar muy unido a las distintas realidades, ahora será un trabajo de contacto con las delegaciones de España y movimientos nacionales de juventud, estaré con ellos para animarles y alentarles, así como ofrecerles oportunidades siempre con ese deseo de que se acerque el Evangelio a los jóvenes.
La Tribuna de Toledo.
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martes, 6 de mayo de 2014

José María García de Tuñón Aza entrevistado por elmunicipio.es (I parte)


Joseantoniano, nacido en Oviedo, Asturias, España, en 1936. Hijo de Celso García de Tuñón que fue Jefe falangista de la primera hora asturiana. Entre sus libros publicados podemos destacar los siguientes: “José Antonio y la República” Tarfe, Oviedo 1995 y en 1996- 2ª edición revisada; “Apuntes para una historia de la Falange Asturiana” Fundación Ramiro Ledesma, Oviedo, 2002; “José Antonio y los Poetas” Plataforma 2003, Madrid, 2003.

José María, es un torrente de datos, recuerdos y de honestidad en todo lo que cuenta. Preocupado por la extensión de sus respuestas le hemos animado a ello a sabiendas que todo lo que dice lo tiene pensado y contrastado. elmunicipio.es sabe que en ésta ocasión la cantidad no desmerece la alta calidad de contenido en todas las respuestas que García de Tuñón nos ofrece.
Aquí trascribimos la primera parte de la entrevista.

1.- elmunicipio.es. – José María. ¿Nos puede decir por qué se interesa por José Antonio Primo de Rivera, al que dedica gran parte de sus libros y artículos? ¿Tiene Vd. alguna vinculación con la Falange Española que él fundó? ¿Es Vd. admirador de José Antonio?

García de Tuñón. – No es una pregunta la que Vd. me hace, sino tres. Trataré  de contestarlas separadamente para que mejor se entiendan. Así, pues, contestando a la primera decir que mi admiración por José Antonio viene desde hace muchos años, cuando yo era todavía muy joven. En mi casa mi padre tenía en su biblioteca la Obras Completas del fundador de Falange, aquellas que había editado la Sección Femenina , y poco a poco fui leyendo página a página. Leerlas, a la edad que yo tenía entonces, de un tirón, como años más tarde leí había hecho en el exilio la escritora Rosa Chacel, ella misma lo cuenta, me parecía demasiado. De su lectura me impresionaron muchas cosas, pero la que más fue su Testamento al que Eugenio d’Ors consideró de una gran calidad literaria y una página de antología.

En cuanto a lo que entiendo por segunda pregunta, sólo decir que en la actualidad no milito en ninguna de las Falanges que existen. Me afilié en el año 1977 cuando Falange Española de las JONS recuperó, después de cuarenta años, su propio nombre, aunque muchos falangistas no conformes con que aquél se lo dieran al partido que entonces lideraba Raimundo Fernández-Cuesta, fundaron otros. Falange Independiente, Falange Española de las JONS Auténtica, Círculos José Antonio, y alguno más que no recuerdo, son el ejemplo. A mí estas divisiones me costaba mucho trabajo de entenderlas y comprenderlas. Es posible que los que tanto criticaron a Fernández-Cuesta, por su pasado franquista, entre otras cosas, tuvieran sobradas razones para no unirse a FE de las JONS, pero los que vinieron después no lo hicieron mejor porque Falange al día de hoy sigue muy dividida. Así que con este panorama me fui alejando del partido, no de la idea. Me dediqué a leer más a José Antonio y sobre José Antonio, algo, lo confieso, que con esa intensidad no había hecho antes. Después, fruto de todo ello son los artículos y libros que escribí.
Y hemos llegado a la tercera pregunta que creo queda contestada por lo dicho anteriormente. Es decir, y lo vuelvo a repetir, mi admiración por José Antonio Primo de Rivera es total.

2.- elmunicipio.es.- Como Vd. bien sabe el 4 de marzo de 1934 Falange Española fundada por José Antonio Primo de Rivera se fusiona con las JONS de Ramiro Ledesma Ramos. Unos meses después, Ramiro, que no pudo imponer su línea de pensamiento, ni su estilo de actuación en la actividad política, convencido que es José Antonio quien marca la ideología y la estrategia de FE de las JONS, conspira contra éste, abandonando la organización falangista horas antes de ser expulsado. ¿Cuáles son las diferencias filosóficas más importantes que les distanciaron y no pudieron superar?

García de Tuñón. – En primer lugar, con esa unión no todos los seguidores de Ramiro estaban conformes. Pondré el ejemplo del poeta José María Castroviejo que vio, en un principio, con recelo ese acuerdo por creer en una posible desviación de doctrina, en un «conservadurismo de camisa azul», aunque no tardaría en darse cuenta de lo infundado de sus temores. En el año 1938 llegó a escribir en El Pueblo Gallego: «En la madurez de Falange Española de las JONS crece también madura, con la experiencia política, la reciedumbre de doctrina en José Antonio, y las juventudes no contaminadas del rencor marxista ni adormecidas con el opio populista le siguen en la ruta». O sea, aunque he puesto un ejemplo, puede servir para la generalidad de que la gran mayoría de los seguidores de ambos líderes estuvieron al lado de Primo de Rivera que fue quien, efectivamente, marcó la ideología y la estrategia. En cuanto a las diferencias filosóficas no puedo estar más de acuerdo con lo que manifestó  en este medio Miguel Argaya: «Ramiro estaba cuajado de pensamiento alemán, hegeliano y nietzscheano; José Antonio, en cambio, venía de otra escuela, la del pensamiento tradicional católico y español. Obviamente, eran dos cosmovisiones no solo distintas, sino antitéticas, de imposible convivencia, y Ramiro lo sabía antes incluso de la fusión de FE y JONS». Hay que reconocer, sin embargo, la enorme categoría intelectual de Ramiro: a los 16 años consiguió publicar La Esfera, la revista ilustrada más famosa de aquel tiempo, y editar su novela El Sello de la Muerte , que dedica a Miguel de Unamuno, cuando tenía sólo 19 años. Por último, según argumentó del pintor Pancho Cossío, José Antonio le encomendó, semanas antes del 18 de julio, la misión de atraerse a Ledesma. No es, me parece, muy creíble este hecho, pero así lo recoge el  libro Testimonio de  Hedilla.

3.- elmunicipio.es –  Onésimo Redondo no siguió a Ramiro, permaneció fiel a José Antonio y a FE de las JONS. ¿Qué nos puede decir sobre Onésimo? ¿Es cierto que en su pensamiento predominaban las ideas del nazismo alemán? ¿Siendo profundamente católico podía aceptar el ateísmo y el racismo? ¿Estaba Onésimo, en las ideas esenciales, cerca del pensamiento de José Antonio, además de la estrategia que marcaba éste?

García de Tuñón - Es verdad que Onésimo siguió fiel a José Antonio, pero no sin antes haberse producido en él serias dudas en cuanto a qué camino seguir. Recordemos que Ramiro, Onésimo y Sotomayor, publicaron una nota en El Heraldo de Madrid en el que se plantean la necesidad de reorganizar las JONS fuera de la órbita de Falange. Al día siguiente aparece otra nota en el mismo periódico, firmada por José Antonio Primo de Rivera, diciendo que han sido expulsados del movimiento Ledesma y Sotomayor, pero para nada menciona a Onésimo. Así y todo en una entrevista que el mismo periódico le hace a Ramiro, éste mantiene que Onésimo está con él. Finalmente, aclarados los malos entendidos, incluidos los recelos que en un principio tuvo José Antonio con el vallisoletano, acabó aceptándolo en su partido. Y para terminar con este suceso, hay que añadir que entre Ramiro y Onésimo nunca surgió una enemistad, al menos nadie la recuerda.

En cuanto a si en su pensamiento predominaban las ideas del nazismo alemán, nada más lejos de la realidad. En sus textos de Doctrina Política, no hay una sola palabra que nos haga pensar que pudieran existir esas ideas en Onésimo. En las cercanas elecciones alemanas llegó a ver el amago próximo de una violenta era nacionalista que representaba Hitler. Por otro lado, Onésimo Redondo, condena al fascismo también. Lo escribe en Libertad: «Nos ha tocado experimentar de cerca la inmoralidad fascista».

Sobre si sus ideas estaban cerca de José Antonio, es obvio de que sí, de lo contrario no hubiera seguido con él. Por desgracia para ellos y para Falange, para España también, fue por muy poco tiempo.

4.- elmunicipio.es - Vd. es asturiano, hablemos de la “Revolución de Asturias” de Octubre de 1934. Vd. cree, como dicen algunos, que fue la primera “batalla” de la Guerra Civil , que se reanudó después en 1936? ¿Qué posición adoptó la Falange Asturiana en estos hechos? ¿Por qué cree Vd. que aún los españoles desconocemos la importancia que tuvo, con más de 1400 muertos y más de 4000 heridos en toda España?

García de TuñónEvidentemente fue un golpe de Estado de los socialistas, junto con otros compañeros de viaje, contra la República.  El historiador Tuñón de Lara admitió en un diario de Oviedo que la Unión Soviética tenía entonces una gran influencia sobre la izquierda socialista en España. El filósofo Gustavo Bueno, escribió que Largo Caballero y Araquistaín, partidarios de una línea leninista, retiraron la confianza al Gobierno de Lerroux, y prepararon, desde el año 1933, un plan de insurrección, en modo alguno democrático. También es muy conocida la frase del académico y embajador, Salvador de Madariaga cuando dijo que con esta rebelión de 1934, la izquierda española perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelión de 1936. Por su parte, Gregorio Marañón escribió que la sublevación de Asturias en octubre de 1934 fue un intento en regla de ejecución del plan comunista de conquistar España.

Por desgracia no existe ninguna documentación que nos haga saber con fiabilidad la postura que como partido adoptó Falange Española, pero si sabemos que individualmente los falangistas salieron a la calle a defender la República. Como consecuencia trajo que algunos de ellos, por su comportamiento heroico, recibieran la Palma de Plata y el Aspa de Plata que les otorgó José Antonio. Dos a los que se les concedió la Palma de Plata, asesinados en la localidad de Moreda, eran productores de la mina que ganaban el pan con el sudor de su rostro y como sus asesinos materiales estaban sujetos a la dura ley del salario. Sus nombres eran: José Montes Campal y Álvaro Germán Gutiérrez. Por otra parte, Tomás Borrás, enviado especial del diario ABC escribió que «un pequeño grupo de falangistas, catorce muchachos, que lograron fusiles y municiones, hicieron un fortín en una de las casas de la calle de Uría [Oviedo], la llamada casa blanca, y allí han estado quince días, asediados por la más furiosa furia de los revolucionarios, defendiéndose a lo tigre y sin rendirse».

El porqué los españoles desconocen esta parte de la historia nuestra, creo que las razones son dos, principalmente. La primera porque leen poco pues sobre el tema hay mucho publicado. La segunda, porque los medios que hoy tenemos en España,  de la derecha como de la izquierda, no les interesa recordar que aquí se cometieron muchos asesinatos de gente inocente. Recordemos a los 34 religiosos y sacerdotes asesinados en Asturias. Es decir, para los medios de comunicación ese golpe de Estado no forma parte de la memoria histórica, más bien todo lo contrario, ya que en Madrid, por ejemplo, se les han erigido sendos monumentos a los principales culpables de aquel levantamiento, los socialistas: Largo Caballero e Indalecio Prieto, un falso hombre hábil que metió a la República en varios callejones, dice de él Julio Caro Baroja.

5.- elmunicipio.es – José Antonio Primo de Rivera, se quedó impresionado cuando fue a Oviedo a ver los destrozos causados por la “Revolución de Octubre” afirmando: “se impone una transformación social del Estado”. ¿Piensa Vd. que para José Antonio la República ya no daba respuesta a los problemas sociales de España? ¿A qué transformación  se refería?

García de TuñónEvidentemente no puede sorprender a nadie que en su visita a Oviedo José Antonio haya quedado impresionado porque se encontró con una ciudad totalmente devastada. El edificio de la Universidad , ideada por al arzobispo Valdés Salas en el siglo XVI, fue totalmente calcinado. Solamente se mantuvo la estatua de su fundador que provocó que Miguel de Unamuno escribiera, en una de aquellas frases en que se veía su amargura inconsolable: «Allí estaba Valdés, advirtiéndonos con el dedo: “Ya os lo dije yo”».

El incendio trajo consigo la pérdida irreparable de su biblioteca con la desaparición de unos 55.000 libros, cifra que hacía de la Universidad ovetense uno de los establecimientos mejor dotados bibliográficamente del país. En ese conjunto destacaban más de 250 manuscritos, 66 incunables, valiosas obras impresas en el siglo XVI y muchos miles de libros de los siglos XVII y XVIII. El catedrático de Historia del Derecho, Ramón Prieto Bances, declaraba a los pocos días que además de la desaparición de la biblioteca, sentía la pérdida de notables obras de arte, como cuadros de Zurbarán, de Ribera y de otros pintores del XVIII y XIX.  Muebles y tapices del siglo XVII verdaderamente notables.

Aquella República a la que tan bien se refirió José Antonio en su discurso en mayo de 1935 en el Cine Madrid, no era la que él quería. Pienso que ese discurso es  clave y que todos los que nos sentimos joseantonianos debiéremos leer muchas veces. En definitiva, hay que leer más a José Antonio, algo que no hacen, incluso, los que se sienten falangistas. Sus siempre acertadas palabras cuando dice, por ejemplo: «La alegría del 14 de abril, una vez más, era el reencuentro del pueblo español con la vieja nostalgia de su revolución pendiente. El pueblo español necesita su revolución y creyó que la había conseguido el 14 de abril de 1931; creyó que la había conseguido porque le pareció que esa fecha le prometía sus dos grandes cosas, largamente anheladas: primero, la devolución de un espíritu nacional colectivo; después, la implantación de una base material, humana, de convivencia entre los españoles». Los hombres del 14 de abril, en opinión de José Antonio, tenían en la Historia la responsabilidad terrible de haber defraudado otra vez la revolución española. Los hombres del 14 de abril no hicieron lo que el 14 de abril prometía. Por todo ello, José Antonio también dijo aquel día que nosotros amamos a España porque no nos gusta, por eso nunca se cansó de hablar de justicia social que era lo que quería transformar. Todo está en sus escritos, en sus discursos, no hace falta repetirlo.

6.- elmunicipio.es – ¿Quiénes fueron en la Falange Asturiana de la primera hora Celso García de Tuñón y Juan Francisco Yela Utrilla? ¿Qué aportaron a la Falange y a España?

García de Tuñón – Es una pregunta muy comprometida para mí porque uno de ellos es mi padre. Aquellos años no los viví, por lo tanto no puedo tener ningún recuerdo personal. Lo que sé, poco o mucho, ha sido porque lo leí o que en alguna ocasión escuche de mi padre algunas cosas; no muchas porque pertenezco a una generación que en casa apenas se hablaba de aquellos fatídicos años y de las luchas políticas entre españoles. Todo empezó, como decía José Antonio con «la alegría del 14 de abril», que se inicia con la quema de iglesias y conventos en toda España, viniendo después todo lo demás. Con este panorama encima, y una vez fundada Falange a últimos de 1933, tanto mi padre Celso García de Tuñón como Yela Utrilla y otros asturianos: Leopoldo Panizo, Enrique Cangas, José López-Sela, Ulpiano Cervero, Francisco Martínez, etc., se apuntan al nuevo partido y comienzan a organizarlo en Asturias. Casi desde el primer momento llegó la persecución del falangista. Era gobernador de la provincia, Marcelino Rico Rivas que empezó pidiendo la identificación de unos jóvenes falangistas, que repartían, lo que él entendía por hojas clandestinas, para proceder a su detención. Todo lo contrario a lo que pasó con los incendiarios de iglesias y conventos puesto que no existe constancia de una investigación policial de los hechos, y, por supuesto, una sola detención.

7.- elmunicipio.es  – .Si no recuerdo mal el 12 de junio de 1935, algo más de una semana del mitin que José Antonio y Manuel Mateo dieron en Oviedo, se produce una explosión en la Sede de la Falange ovetense; mueren dos obreros militantes falangistas que, como Manuel Mateo, procedían del partido comunista y un tercer militante quedó gravemente herido. ¿Qué pasó realmente? ¿Quién o quiénes cometieron el atentado si es que lo fue y por qué? ¿Qué respuesta dio la Falange asturiana?

García de Tuñón - Todo lo que sé sobre el particular es a través de la prensa provincial y nacional que he leído. Sí recuerdo que mi padre me contaba que por culpa de aquella explosión lo metieron en la cárcel, con otros falangistas. El incidente tuvo mucha repercusión. Incluso el diario ABC dio una amplia información del suceso, al mismo tiempo que citaba los nombres de los detenidos, un total de diez: Celso García de Tuñón, Ángel Yela, Marcelino Fernández, Juan Junquera, Francisco Martínez, Salvador Sánchez, Ulpiano Cervero, Bienvenido García, José López y Antonio Bueno. A todos se les juzgaba. José Antonio mandó a su pasante Sarrió, aunque había más abogados defendiendo a los encausados.  El juicio tuvo lugar en el Hospital donde estaba el herido, y hasta ahí, todos los procesados fueron trasladados desde la cárcel a pie por las calles de Oviedo, y esposados. Se les acusaba de tenencia de explosivos, pero el Tribunal nada pudo probar porque según testimonio del herido José Molina, éste tenía la seguridad de que en local no había ningún explosivo. La  Policía no pudo probar nada y el Tribunal al no tener evidencia alguna, optó por poner en libertad a todos los detenidos ya que también cabía la posibilidad, como  testimoniaron los encausados, de que desde el exterior había sido arrojada una bomba al local de Falange.

8.- elmunicipio.es – Oviedo no tuvo un Guernica, pero allí, en su Catedral, España tenía en la Cámara Santa las reliquias más preciadas de su razón de ser Católica. ¿Por qué esta barbarie? ¿Por qué se silencian estos hechos? ¿Por qué la juventud actual no los conoce? ¿Por qué no se dice que los socialistas y los separatistas dieron un golpe de Estado en 1934 contra la República agrediendo el corazón simbólico de España?

García de Tuñón  - Antes de contestar a su pregunta, permítame referirme al bombardeo que sufrió la ciudad de Oviedo durante el asedio y el sitio desde comienzos de la guerra. En unas declaraciones que hizo a un periódico ovetense José Manuel García Peruyena, éste recordaba que unas  bombas de aviación mataron el 10 de septiembre de 1936 a 120 personas que estaban refugiadas en el sótano de un edificio.  El mismo número de personas que murió en la localidad vizcaína, según Salas Larrazábal. De los que murieron en Oviedo nunca nadie habrá oído hablar de ellos, de los de Guernica, además del cuadro de Picasso, las hemerotecas y las bibliotecas están llenas de referencias a ese bombardeo.

Pero volvamos a la pregunta.  Efectivamente, la voladura de la Cámara Santa de nuestra Catedral fue un acto de barbarie. La escritora Concha Espina se hace eco de esta barbarie diciendo que lo que destruyeron era una joya de insuperable mérito en toda la Cristiandad ; por su arquitectura, por sus alhajas, por sus tradiciones. El más famoso relicario que guardado estuvo durante un siglo oculto a la herejía en las nieves perpetuas del monte Monsacro. Y ahora lo destruye el fuego en las mismas entrañas de la Catedral. El odio a la Iglesia católica era patente y nunca se silenciaron estos hechos, yo escribí bastante sobre el particular, lo que ocurre, tengo que volver a repetirlo, que la gente, en general, lee muy poco y ahora los medios, la mayoría de ellos, tratan de silenciarlo. Pero la Historia está ahí y nunca pondrán cambiarla, aunque sí tratarán, como ya lo están haciendo, de deformarla con la famosa Ley de la Memoria Histórica que se le ocurrió al funesto y deplorable Rodríguez Zapatero.

9.- elmunicipio.es – Permítame, José María, que le haga un pregunta muy amplia. Le voy a sugerir nombres de personajes españoles ilustres. Le pido que nos dé una breve opinión sobre ellos en relación con José Antonio Primo de Rivera y su doctrina falangista: Miguel de Unamuno; Federico García Lorca; Pío Baroja; José Ortega y Gasset; Gregorio Marañón; Eugenio d’Ors; José María Gil Robles; Indalecio Prieto; Ángel Pestaña; Emilio Mola; Julián Zugazagoitia; Claudio Sánchez Albornoz; Francisco Franco y Dionisio Ridruejo.

García de Tuñón  - Me parece que le voy a decepcionar, pero en la mayoría de ellos no veo ninguna relación con José Antonio y, mucho menos, con su ideología. Pero sí le voy a dar mi  opinión sobre cada uno y su relación o no con el fundador de Falange;

MIGUEL DE UNAMUNO: El autor Del sentimiento trágico de la vida, el que dijo que escribió poesía y después todo lo demás. Conoció, efectivamente, a José Antonio en Salamanca, incluso asistió al mitin que el fundador de Falange dio en aquella ciudad en el teatro Bretón. Después acompañó a José Antonio y otros falangistas, a una comida en el Gran Hotel. Sería la primera y última vez que se vieron, pero los falangistas de Salamanca seguían teniendo trato con él. El día de su muerte, diciembre de 1936, lo acompañaba en su casa el falangista Bartolomé Aragón quien escucho decir a Unamuno: « ¡Dios no puede volver la espalda a España! ¡España se salvará porque tiene que salvarse!». Al poco rato murió aquel hombre, que había vivido una larga agonía, sin tan siquiera agonizar. Sin lucha. Sin tormento. Murió en paz. A la mañana siguiente, en la parroquia de la Purísima , tuvo lugar el funeral por su eterno descanso. Por la tarde la conducción del cadáver al cementerio de Salamanca. El hombro izquierdo del tenor Miguel Fleta, vestido con la camisa azul, soportaba la carga proporcional del féretro. Tres periodistas, con camisa azul también, Víctor de la Serna , Antonio de Obregón y Salvador Díaz Ferrer, compartían con el tenor el peso del ataúd. A las cinco de la tarde, la caja mortuoria entra en el nicho mientras en ese momento, alguien grita: « ¡Camarada Miguel de Unamuno!». Los falangistas que asisten al sepelio, alzando el brazo y abriendo la mano, responden: « ¡Presente!».

FEDERICO GARCÍA LORCA: Mucho se ha escrito sobre la hipotética amistad entre el poeta y José Antonio. El 10 de junio de 1976 el poeta Gabriel Celaya publicaba un artículo en el diario El País que tituló: Recordando a García Lorca. Lo terminaba escribiendo sobre las bromas y pullas que se gastaban varios contertulios de La Ballena Alegre, entre los que se encontraban José Antonio Primo de Rivera y García Lorca, que pertenecían a tertulias diferentes. Pero en 1966 Celaya publicó en Roma, en una revista llamada Realidad, una historia rocambolesca donde nos habla de las salidas por Madrid, juntos en un taxi y con las cortinas bajadas, del político y el poeta. Esta historia la reproducía Celaya, año 1979, en el libro Poesía y Verdad,  aunque nada decía en la primera edición año 1959. Esta información sirvió para que la revista Pica, órgano de Falange Auténtica de Árdales (Málaga),  publicara un largo artículo dando por buena la versión de Celaya, con la que nunca pude estar de acuerdo. Por esta razón, publiqué un artículo donde recogía los testimonios del biógrafo Ximénez de Sandoval, el poeta Agustín de Foxá y hasta del propio hermano de Federico García Lorca, Francisco, que declararon, en distintas ocasiones, de que nunca existió tal amistad entre ambos personajes. Otra cosa es que José Antonio pudo haber dicho en alguna ocasión que le gustaría que García Lorca fuera el poeta de Falange. Pero también  a esta frase le falta la fuente de cómo y cuándo la dijo.
Es cierto que Jaime Suárez, del que hablaremos después, escribe en uno de sus libros de que ambos se conocían, algo que no era raro en el Madrid de aquellos años; pero nunca hubo una amistad entre ellos.

PÍO BAROJA: Así como existen testimonios de que el jonsista Juan Aparicio y  Ramiro Ledesma Ramos, visitaron en alguna ocasión a Pío Baroja, no existe ninguno de que lo hiciera Primo de Rivera. Sin embargo, el escritor se refirió en su libro Desde el exilio, a Pilar Primo de Rivera como «esta mujer admirable». En otro, Comunistas judíos y demás ralea,  cuenta que un día «en Vera me visitaron algunos jóvenes falangistas». En una colección de ensayos, recogidos después en su libro Ayer y hoy, llegó a escribir que la República Española ha vivido en plena dictadura, en pleno despotismo y en plena arbitrariedad. Ha suprimido periódicos; ha metido en la cárcel a gente inocente. Cuando socialistas y comunistas luchaban con los fascistas en las calles de Madrid el Mundo Obrero, órgano del comunismo, recomendaba contra los fascistas la eliminación integral, es decir, la muerte.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET: Nos encontramos, probablemente, ante el hombre que más influencia tuvo en el pensamiento de José Antonio que amaba la obra de Ortega, aunque alguna vez la combatió. Recordemos  el artículo que publicó José Antonio en la revista Haz el 5 de diciembre de 1935, titulado Homenaje y reproche a D. José Ortega y Gasset. Recordemos también las palabras que el filósofo Gustavo Bueno escribió en un artículo titulado La Idea de España en Ortega, donde nos dice, lo que contestó el jonsista Juan Aparicio cuando le preguntaron si había asistido al mitin que el día anterior había dado José Antonio: «No me interesa oír a Ortega en mangas de camisa…». Es bastante lo que sobre esa influencia han escrito muchos falangistas, lo mismo que otras personas que nada tuvieron que ver con Falange. Escribía, por ejemplo, a la muerte de Ortega y Gasset, el periodista José Antonio Cepeda en el diario La Nueva España : «Los que para llegar a ser falangistas nos dimos primero al estudio de la doctrina legada por Ganivet, Unamuno, Maeztu, Pradera y José Antonio, tuvimos también por fuerza que aceptar, casi por entero, el magisterio de Ortega y Gasset. No nos quedaba otro remedio. La lección de Ortega es como un vivo y fresco manantial en nuestra mentes».

Por otro lado, el antes citado Jaime Suárez que, entre otros  títulos, tiene el haber fundado la Asociación Plataforma 2003, que sigue trabajando, con cerca de 90 años,  por el buen nombre de José Antonio, a quien se le debe la publicación de las últimas Obras Completas del fundador de Falange, también otras publicaciones, unas como autor, otras como editor, por lo que creo que todos  estamos en deuda con él. Por esta razón es difícil de entender que apenas cuente con el apoyo de las distintas Falanges que figuran en el panorama político español. En el año 1949 cuando dirigía la  revista La Hora, revista de los estudiantes españoles (SEU), escribió una carta dirigida a Ortega en la que le decía: «José Antonio nos enseñó a tenerle a usted devoción. Todos los que hoy tenemos menos de veinticinco años, es decir, los universitarios, empezamos a conocerle a través de la palabra de José Antonio y después le hemos leído a usted». Al mismo tiempo le pedía una colaboración para la revista. Ortega le contestó y le envió la conferencia que había dado en Berlín a los universitarios. Lo único que pedía para su publicación es que le enviaran las pruebas para que las corrigiera Julián Marías, «que es un gran  corrector», decía.

Al citar a Jaime Suárez, aunque sea salirse del guión, me viene a la memoria cuando el poeta falangista Eduardo López Pascual, a quien también entrevistó elmunicipio.es, al no estar conforme  con algunas cosas que aquél decía en su libro El legado de José Antonio, le escribió una carta que tuvo su contestación inmediata. Al final todo quedó en un cambio de impresiones, muy saludables para ambas partes y para los que tuvimos la suerte de leerlas. Es bueno ese cambio de impresiones, que tantas veces faltó y sigue faltando entre falangistas.

GREGORIO MARAÑÓN: Muy poco se han preocupado los biógrafos de José Antonio,  también los  historiadores, de la amistad que existió entre ambos personajes. Sabemos que el fundador de Falange recibió de Gregorio Marañón un ejemplar de El Conde Duque de Olivares, con la siguiente dedicatoria; «Como la lectura de mi libro ha suscitado tantos comentarios, hasta el punto de establecer algunos un parangón con la interpretación que doy a mi biografiado y la figura de su padre, tengo interés en que sepa usted, admirado José Antonio, que esto no responde a ningún propósito determinado, ya que la figura del general Primo de Rivera parece día en día clara y alta, diáfana y sincera, en el pensamiento de los españoles, agigantándose ante la labor del historiador». José Antonio respondió «con una carta admirable de agradecimiento, por su dedicatoria, pero fue perdida, como tantos documentos, en el Madrid rojo del 36», me decía hace años su hijo Gregorio Marañón Moya.

No olvidemos aquella lista de nombres que José Antonio, desde la cárcel, ofrecía para formar Gobierno como solución para que la guerra terminara. En ella aparece el nombre de Marañón como ministro de Trabajo y Sanidad. También es creíble, dada la amistad que existía entre ambos, lo que algunos escriben sobre lo que intentó Marañón para salvarle la vida. Como última referencia, para no alargarnos más, la que el periodista falangista Samuel Ros escribió en el número 3 de F.E, 18 enero de 1934, una crítica al libro Raíz y decoro de España, donde, entre otras cosas, dice: «En el apartado Libertad y cultura, del cuarto ensayo que contiene el libro del doctor Marañón, arrancando de puntos distintos a los que constituyen nuestros postulados, llega a idénticos fines…».

EUGENIO D’ORS: Fue Francisco Umbral quien escribió en su libro Leyenda del César Visionario: «La influencia de d’Ors en la retórica de José Antonio es más importante que la de Ortega, y esto no lo ha señalado nadie por la sola razón de que a d’Ors no lo han leído». Y es cierto, incluso, para los propios biógrafos del fundador de Falange que no tuvieron en cuenta el pensamiento falangista que siempre conservó la huella orsiana, pero confundida con la de Ortega, que ya se había estampado sobre José Antonio.  Ximénez de Sandoval no cita a d’Ors ni una sola vez, en su Biografía apasionada. Antonio Gibello en su José Antonio ese desconocido aparece el nombre de Eugenio d’Ors como aparece Pilatos en el Credo, es decir, de casualidad, en esta ocasión porque Gibello reproduce unas líneas de Antonio Garrigues Díaz-Cañabate donde éste escribe, junto con otros, el nombre del catalán. Carlos Arce lo ignora totalmente en su Biografía. El maligno de César Vidal, que no sabe quién fue José Antonio, en su Biografía no autorizada no se entera de que existió d’Ors. Julio Gil Pecharromán en su Retrato de un visionario, lo nombra dos veces sin interés histórico alguno. El hispanista Ian Gibson, no lo cita En busca de José Antonio porque es posible que la causa haya sido que nunca supo quien fue d’Ors. Por último, para no cansar al lector, el libro de la colección Cara y Cruz que escribieron Enrique de Aguinaga y Stanley G. Payne, el nombre del filósofo no aparece en ninguna de sus páginas. Al comienzo de esta entrevista, repetía unas palabras que sobre el testamento de José Antonio había escrito Eugenio d’Ors, permítaseme ahora que sea un poco más extenso y reproduzca  estas palabras del catalán, entre las muchas que dedicó a José Antonio: «No sé si atreverme a recordar igualmente un documento importante de nuestros  días, que, uniendo los cabos de una evolución, está muy cerca de la lección de Jovellanos. Este documento ― ¡no grite nadie! ― es el testamento de José Antonio. Su inspiración templada, su ecuanimidad entre muerte y vida, su útil dignidad, su heroísmo sin pathos confirman la presencia entre nosotros de una tradición, de «otra» y más universal tradición que la de los ascéticos enajenados y declamatorios gestores».

JOSÉ MARÍA GIL ROBLES: .Un adversario político con quien José Antonio nunca se entendió. Es cierto que Gil Robles en sus memorias que tituló No fue posible la paz, cita varias veces  a José Antonio y no lo trata mal, pero no es menos cierto que con motivo del suplicatorio dirigido a las Cortes por el Tribunal Supremo para proceder judicialmente contra José Antonio por un delito de tenencia de armas, la inmensa mayoría del grupo parlamentario de Gil Robles, votó que sí, aunque éste se abstuvo. Finalmente José Antonio no fue procesado a pesar de que la derecha le hostigaba insistentemente. Tanto en el Congreso como fuera de él, gentes de esa ideología le atacaron y combatieron y cuando la muerte de Primo de Rivera fue segura, no tuvieron inconveniente en glorificarlo y se aprovecharon y medraron luego ocupando buenos puestos en  un régimen que en buena parte se establecía sobre su sacrifico.

INDALECIO PRIETO: Es la figura del socialismo español con la que más se ha relacionado a José Antonio. Hablar ahora de esa relación nos llevaría mucho tiempo y voy a procurar ser lo más breve posible. Recordemos aquel artículo, Prieto se acerca a la Falange , después de que éste pronunciara un discurso en Cuenca el 1 de mayo de 1936. Cuando Prieto tuvo oportunidad de leer el artículo, escribió en su libro Convulsiones de España un largo comentario que da comienzo con estas palabras: «No es ahora propósito mío analizar si son reales o aparentes las coincidencias apuntadas por el fundador de Falange. Me limito a consignar que nada nuevo dije en Cuenca. Precisamente lo que Primo de Rivera copia de mi discurso con más fruición es un pasaje en el cual repetí algo que hube de proclamar tres años antes a orillas del Guadiana, al inaugurar como ministro las obras del pantano de Cijara…». Recogería también, en este libro, parte del testamento de José Antonio y recordaría cuando en junio de 1934 el Congreso aprobó el suplicatorio del Tribunal Supremo para procesar a José Antonio y al también socialista Juan Lozano, ambos por el delito de tenencia ilícita de armas. En el salón de sesiones fue Prieto el que se encargó de impugnar el dictamen referido defendiendo a los dos por igual: «Me pareció que el rasero debía ser el mismo para amigos y adversarios y defendí con igual vehemencia al fundador de Falange. Éste, terminada la votación, que le fue favorable, atravesó los bancos de los diputados de la Ceda , dirigiendo duras frases a quienes de éstos votaron en contra, y llegando a mi escaño me tendió la mano y me dio las gracias muy conmovido». No olvidemos tampoco, que en aquel hipotético Gobierno ideado por José Antonio, Indalecio Prieto ocuparía el ministerio de Obras Públicas. Pero no todo fueron rosas en los encuentros que mantuvieron ambos políticos. Es Serrano Suñer quien recordó que en una de las primeras sesiones de aquella la legislatura, cuando Prieto injurió al Dictador Primo de Rivera de gran latrocinio el contrato de Telefónica, José Antonio se abalanzó sobre él para agredirle.

El que fue ministro de Justicia con Largo Caballero, Juan García Oliver, líder del movimiento obrero, ha dejado escrito: «Prieto se sentía colindante con Falange. De haber vivido José Antonio Primo de Rivera, aquel fascista sui generis que buscó contar con Pestaña y con Prieto, seguro que hubiera tratado de asociarse con los falangistas para ir contra Franco. Pero las camisas viejas carecían de prestigio y de jefe».

ÁNGEL PESTAÑA: Son varios los testimonios que hay sobre un posible acercamiento entre José Antonio y Ángel Pestaña, habiendo sido citado uno de ellos. Por otro lado, el biógrafo del anarquista Durruti, Joan Llarch, escribe que cuando en cierta ocasión José Antonio preguntó a Ángel Pestaña, qué había repudiado el bolchevismo que conoció en la URSS en vida de Lenin, el porqué la resistencia de los obreros a seguirle en sus propósitos de justicia social, el líder sindicalista, le respondió, suavizando en lo posible las palabras: «Porque lo obreros ven en ti a un señorito y no a uno de ellos».

El también anarquista Diego Abad de Santillán se hace eco asimismo de esa fallida relación política que pudo haber y no hubo ente ambos líderes. José Antonio se interesó siempre por los contactos que los falangistas catalanes llevaban a cabo con estos militantes sindicalistas. En cierta ocasión, se reunieron con Ángel Pestaña, del que Luys Santa Marina  era amigo. Este tipo de contactos que alguna vez tomaba José Antonio, le valieron para que la derecha zafia de siempre  llegara  a la provocación en forma de desprecio, e, incluso, «sin haberle escuchado ni leído, llamáronle bolchevique», escribió Santa Marina.

EMILIO MOLA: Salvo escasas referencias, los biógrafos e historiadores apenas nos cuentan nada de la relación política o de simple amistad que pudo haber habido entre el militar y José Antonio. Por ejemplo, el biógrafo Gil Pecharromán, ha escrito que el pasante de Primo de Rivera, Rafael Garcerán,  fue el portador de una carta en la que el fundador de Falange ofrecía  a Mola cuatro mil falangistas ―el biógrafo los llama milicianos―, perfectamente encuadrados que se concentrarían con rapidez en los puntos convenidos con los militares.

Mayor estupidez ésta no se ha podido leer nunca. ¿De dónde saca ese número de falangistas? ¿Dónde está esa carta? En primer lugar, en mi opinión, no había en toda España tantos afiliados que pudieran cumplir con ese cometido- En segundo lugar, en febrero de 1986 he estado en Madrid todo el día con Garcerán, incluso nuestra conversación se prorrogó en su casa hasta bien entrada la noche, y en ningún momento habló de haber sido el portador de carta alguna a ningún militar.

Para mayor confusión, el biógrafo de Mola, José María Iribarren, nos cuenta que un primo de José Antonio «llamado Sáenz de Heredia», no cita el nombre,  entregó a Mola unas proclamas, proclamas que tampoco aparecieron nunca. Es decir, biógrafos e historiadores escriben de cosas que jamás llegan a demostrar. Esa carta y esa proclama son ejemplo de lo que digo….

JULIÁN ZUGAZAGOITIA: Fue diputado y director del periódico El Socialista. En 1940 era detenido en Francia por la Gestapo alemana, devuelto a España donde sería juzgado y, lamentablemente, fusilado. En su libro Guerra y vicisitudes de los españoles, escribe que el testamento de José Antonio es un documento sobrio y sereno que no carece de sincera emoción. Después lo  reproduce íntegro. A continuación dice que la conducta de José Antonio en la cárcel fue liberal y que en las horas de encierro tejió sueños de paz; esbozando un gobierno de concordia nacional y redactando el esquema de su política. Temía una victoria de militares. Eso era para él, para José Antonio, el pasado. Lo viejo. La España del siglo XIX.

CLAUDIO SÁNCHEZ-ALBORNOZ: Fue un político que llegó a ocupar varios cargos durante la República , como diputado por Ávila, ministro de Estado y embajador, incluso fue presidente del Gobierno republicano en el exilio; pero por lo que es más conocido este abulense de adopción es por su gigantesca labor que realizó en torno a la Edad Media española.

En su libro Anecdotario político, nos cuanta que después de escuchar a José Antonio en las Cortes, su proyecto de Reforma Agraria, Sánchez-Albornoz, le dijo: «Si continúa por el camino en que le he visto avanzar esta tarde va a desilusionar a las derechas españolas que le siguen». A lo que José Antonio le contestó: «…lo sé y hasta he podido comprobarlo. Desde que he girado hacia la izquierda me han suprimido la subvención con que antes me favorecían mis campañas».

FRANCISCO FRANCO: Es, posiblemente, la opinión que dé de él en su relación con José Antonio, la más fácil de contestar ya que, precisamente, apenas hubo relación alguna entre ellos ni tampoco nada digno que destacar. Todo lo que vino después de la muerte del fundador de Falange,  es otra historia de la que se podía escribir mucho, pero ahora no es el momento ni tampoco se me pide. En vida de ambos conocemos la carta que le envió José Antonio y la cita que hace de él en la reunión que la Junta Política tuvo en Gredos. Después existe el testimonio de Serrano Suñer cuando en su casa se entrevistaron ambos. Al parecer, según el anfitrión, José Antonio quedó muy decepcionado de la conversación con Franco. «Mi padre ―dijo Primo de Rivera― con todos sus defectos, con su desorientación política, era otra cosa. Tenía humanidad, decisión y nobleza. Pero estas gentes…».

DIONISIO RIDRUEJO: Falangista de primera hora y poeta a quien se le deben algunas estrofas, del himno de Falange, Cara al sol, como veremos más adelante. Conoció a José Antonio en casa del matrimonio Tomás Chávarri y Marichu de la Mora en una velada poética más que política. Allí se encontraban también la poetisa Ernestina de Champorcín y el poeta Agustín de Foxá. Ridruejo leyó algunos poemas mientras José Antonio lo escuchaba muy atento y declaraba su gusto por la poesía francesa. José Antonio Primo de Rivera para Ridruejo no pudo ser otra cosa que la unidad de España, de una España partida y disgregada. Así lo decía un día antes los micrófonos de Radio Nacional de España: «Lo mataron queriendo matar así la unidad de España. El cadáver de José Antonio exige vencer, nos exige tomar las tierras que fueron regadas con su sangre, nos exige tomar aquellas gentes que no supieron entenderle». Ridruejo nunca dejó de sentir por la figura el fundador de Falange un gran respeto y vivo afecto que siempre le inspiró y al que un día le dedicó varios sonetos. Después abjuraría de sus posiciones pasadas, estimadas como erróneas, y buscaría nuevas salidas políticas bien opuestas, actitud que mereció el repudio de algunos camaradas como Eugenio Montes que llegó a increparle con estas durísimas palabras: «Cuando como tú se ha llevado a centenares de compatriotas a la muerte, y, luego, se llega a la conclusión de que aquella lucha fue un error, no cabe dedicarse a fundar un partido político: si se es creyente hay que hacerse cartujo y si se es agnóstico hay que pegarse un tiro». De todas las maneras, todo aquél que haya leído sus Casi unas memorias, llegará a la conclusión, yo he llegado, de que Ridruejo, hasta el último momento de su vida, sintió una gran admiración por José Antonio.

10.- elmunicipio.es – ¿Qué siente Vd. cuando ve que el nombre de José Antonio Primo de Rivera está poco a poco desapareciendo de la memoria de los españoles y, sin embargo, otros nombres como Largo Caballero, Pablo Iglesias, Dolores Ibárruri, Santiago Carrillo y otros…dando nombre a calles y plazas de los pueblos y ciudades de España?

García de TuñónTristeza y mucha pena. Luchar contra la incomprensión de los políticos es perder el tiempo. La izquierda es vengativa y no cejará hasta terminar con su nombre en el último rincón de España. La derecha es cobarde, y no sólo se opone a que desaparezca su nombre sino que participa en que los nombres, que Vd. cita,  figuren en los callejeros de los pueblos y ciudades de España. Algunas veces, incluso, es la derecha la que los promociona ella sola. Por eso somos nosotros los que debemos seguir propagando su nombre y su ideología.

elmunicipio.es.- José María, no nos has decepcionado. Por el contrario, nos has deleitado con todo tu saber. Muchas gracias. Los lectores y amigos de elmunicipio.es deben saber que la II parte de esta entrevista, que publicaremos próximamente, es tan rica o más en contenido que esta primera.
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